Cambio climático lleva al pingüino emperador de “Casi Amenazado” a “En Peligro”

Posted on abril, 14 2026

WWF advierte que el pingüino emperador enfrenta un riesgo de colapso poblacional y podría encaminarse hacia la extinción. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) recientemente reclasificó su estatus en la Lista Roja, pasando de “Casi Amenazado” a “En Peligro”, basándose en proyecciones que indican que su población podría reducirse a la mitad en los próximos 50 años.

El pingüino emperador (Aptenodytes forsteri), el más grande de las 17 especies de pingüinos existentes y el ave que bucea a mayor profundidad —entre 400 y 500 metros—, habita exclusivamente en la Antártica, incluyendo el territorio chileno antártico. Allí desarrolla todas sus actividades para sobrevivir; formar grandes colonias, aparearse, incubar huevos, criar polluelos y mudar sus plumas impermeables y aislantes. Todas estas actividades dependen directamente del hielo marino.

Yacqueline Montecinos, Coordinadora de Biodiversidad y Políticas Oceánicas de WWF Chile señaló que “esta es otra muestra de que el cambio climático está generando un impacto profundo en la Antártica, donde especies como el pingüino emperador se vuelven cada vez más vulnerables a la pérdida de hielo marino. Ante esta realidad, es urgente limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 ºC y proteger las aguas que rodean el continente blanco. Para lograrlo, los países deben alcanzar consensos y dejar de lado sus discrepancias en favor de este ecosistema único y frágil”.

Además, comentó acerca de la declaración de áreas marinas protegidas (AMPs), recalcando que “es clave e importante para la conservación de estas especies, pero también resulta indispensable implementar medidas de manejo que permitan recuperar la biomasa de elementos esenciales como el krill. Este primer eslabón de la cadena alimenticia está sufriendo los efectos combinados de la actividad pesquera y del cambio climático, lo que amenaza la estabilidad de todo el ecosistema antártico”.

Antártica: epicentro de amenazas y oportunidad de protección

La Península Antártica, una de las regiones que experimenta el mayor aumento de temperatura en el planeta, enfrenta hoy una doble presión: el impacto del cambio climático y la intensa actividad pesquera de krill. Este pequeño crustáceo es un recurso esencial en la cadena alimenticia del océano Austral, del cual dependen todos los vertebrados del continente blanco. Sin embargo, ya se han registrado descensos en su abundancia y desplazamientos en su distribución, lo que amenaza directamente el equilibrio del ecosistema antártico y la supervivencia de especies emblemáticas como el pingüino emperador.

La situación se agravó en 2025, cuando por primera vez la pesquería de krill se vio obligada a cerrar anticipadamente tras cumplir rápidamente la cuota de captura anual de 620 mil toneladas. Este cierre prematuro fue consecuencia de la expiración, en 2024, de una medida de protección clave que regulaba la distribución espacial de la captura, evitando concentraciones excesivas y asegurando la disponibilidad de este recurso fundamental.

En este contexto, la creación de nuevas áreas marinas protegidas (AMP) en el océano Austral se vuelve una acción urgente. Desde 2016 no se ha logrado avanzar en nuevas declaraciones, pese a las propuestas lideradas por la Unión Europea —que abarcan más de tres millones de kilómetros cuadrados en la Antártica Oriental y el mar de Weddell— y la presentada por Argentina y Chile en 2018, que busca proteger 650 mil kilómetros cuadrados en la Península Antártica.

La propuesta de AMP, impulsada por Chile y Argentina, apunta a resguardar una de las zonas más vulnerables del planeta: un territorio que se calienta a un ritmo alarmante y que alberga gran parte de la megafauna antártica. Proteger estas áreas no solo constituye una medida de conservación, sino una acción estratégica y urgente para enfrentar los impactos del cambio climático y garantizar el futuro del continente blanco.

El destino de la Antártica y del pingüino emperador está intrínsecamente ligado a la política climática, subrayando la necesidad de que los gobiernos aumenten sus esfuerzos de descarbonizar rápidamente para evitar efectos catastróficos sobre la naturaleza, la fauna y las personas. La transición lejos de los combustibles fósiles y limitar el aumento de la temperatura global lo más cerca posible de 1,5 ºC es fundamental para evitar los peores impactos.

En la próxima Reunión del Tratado Antártico, que se celebrará en mayo en Japón, WWF llevará una petición para que los pingüinos emperador sean incluidos como Especie Especialmente Protegida, lo que les otorgaría protección adicional frente a presiones humanas como el turismo y la navegación.

Sé parte de la solución, protege a los pingüinos con una adopción simbólica. ¡Luchemos juntos por su conservación!
Involúcrate y ayúdanos a proteger su hábitat.

Adopta aquí 

 

La UICN reclasificó el estatus del Pingúino Emperador en la Lista Roja, pasando de “Casi Amenazado” a “En Peligro”.
© Fritz PÖLKING / WWF
La Península Antártica es una de las regiones que experimenta el mayor aumento de temperatura en el planeta.
© Yacqueline Montecinos - WWF Chile
Hazte Socio
Hazte Socio