Gestores de Áreas Protegidas de La Araucanía fortalecen capacidades para la elaboración de planes de manejo
Posted on noviembre, 06 2026
Durante dos jornadas, 22 profesionales y guardaparques de CONAF y del Servicio de Biodiversidad de Áreas Protegidas (SBAP) trabajaron en herramientas para fortalecer la elaboración de planes de manejo, con especial atención en el Parque Nacional Nahuelbuta, corazón del paisaje de conservación que impulsa WWF Chile en la cordillera de Nahuelbuta.
El jueves 29 y viernes 30 de octubre se desarrolló en Temuco el taller regional “Insumos técnicos para una planificación más efectiva de Áreas Protegidas (AP)”, organizado por la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y WWF Chile.
El encuentro, realizado en el Centro de Información Ambiental del Monumento Natural Cerro Ñielol, reunió a 22 profesionales y guardaparques vinculados a la gestión de las áreas protegidas de La Araucanía. Entre ellos participaron gestores de ocho áreas protegidas de la región, junto con jefaturas y profesionales del Departamento de Áreas Protegidas de la Oficina Regional de CONAF y profesionales del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
El objetivo del taller fue fortalecer las capacidades técnicas para diseñar, supervisar y evaluar procesos de planificación de áreas protegidas, contribuyendo a la elaboración de planes de manejo más consistentes, coherentes y trazables entre sus distintas etapas.
La instancia se enmarca en el trabajo que WWF Chile desarrolla en el paisaje de Nahuelbuta, orientado a avanzar a través de un plan de conservación birregional hacia una gestión efectiva a escala de paisaje. En este contexto, el Parque Nacional Nahuelbuta cumple un rol central, por lo que el taller puso especial atención en cómo fortalecer su proceso de actualización de la planificación desde las etapas tempranas.
“Si bien la gestión efectiva de un área protegida depende de diversas condiciones, entre ellas aspectos financieros, de gobernanza y técnicos, contar con una buena planificación, que parta de un proceso de diseño robusto, marca la diferencia. Cuando el plan de manejo se piensa bien desde sus etapas iniciales, quienes gestionan el área cuentan con una hoja de ruta clara para avanzar hacia el cumplimiento de sus objetivos, y las decisiones que se toman a lo largo del tiempo tienen mayor coherencia y trazabilidad”, explicó María Elisa Arroyo Sarabia, coordinadora de Áreas Protegidas y Conservadas de WWF Chile.
“En un momento en que se instala el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, contar con equipos preparados para diseñar, supervisar y evaluar estos procesos es una de las mejores inversiones que podemos hacer para avanzar hacia una gestión efectiva de las áreas protegidas”, agregó.
Herramientas para fortalecer la planificación
Durante las dos jornadas, el taller combinó contenidos teóricos con ejercicios prácticos supervisados, que permitieron a los equipos aplicar las herramientas abordadas y compartir sus resultados.
La primera jornada estuvo enfocada en los elementos técnico-metodológicos necesarios para diseñar un proceso de planificación. La segunda profundizó en el enfoque de zonificación por condición y en el marco conceptual de los objetos de protección u objetos focales, poniendo especial énfasis en cómo incorporar la dimensión social y cultural de los territorios dentro de estos procesos.
La facilitación estuvo a cargo de Stanley Arguedas Mora, especialista en planificación de áreas protegidas, quien abordó los principales elementos que permiten convertir la planificación en una herramienta efectiva para la gestión.
“Un plan de manejo debe ser una hoja de ruta estratégica que defina los grandes cambios necesarios para avanzar hacia los objetivos de un área protegida. Para ello, debe establecer con claridad aspectos clave de su gestión, como la zonificación, objetivos y metas de cambio medibles, y las estrategias para alcanzarlos. No debe entenderse como un plan operativo a diez años, sino como una guía simple y concreta que muestre el camino a seguir”, explicó Stanley Arguedas.
Para quienes trabajan directamente en la gestión de estas áreas, contar con mayores conocimientos y herramientas también permite asumir un rol más activo en la definición de su futuro.
“Quienes trabajamos como guardaparques y administradores tenemos pocas instancias para planificar, considerando que los planes de manejo se proyectan a largo plazo. Por eso, manejar estos conceptos y aprender nuevas metodologías nos entrega herramientas muy valiosas para participar de mejor manera en estos procesos. Este curso nos fortalece para dejar de ser meros espectadores y asumir un rol más activo, aportando desde nuestra experiencia y conocimiento del territorio a orientar la gestión y conservación de nuestros parques nacionales”, comenta Felipe Ortega, administrador del Parque Nacional Villarrica.
Con esta capacitación, los equipos participantes avanzaron en el fortalecimiento de conocimientos y herramientas que contribuirán al desarrollo de procesos de planificación más sólidos, capaces de orientar la toma de decisiones y responder de mejor manera a los desafíos de conservación de cada territorio.