Posted on octubre, 05 2026
Que las personas comprendan su importancia y que los territorios donde habita puedan ser compartidos de una manera que reduzca los conflictos, son algunas de las ideas que orientan el trabajo que WWF Chile desarrolla para la conservación de este gran felino y que, a partir de una alianza global con Christian Dior Parfums, busca ampliar su alcance y contribuir a generar soluciones de largo plazo.
Presente en Chile desde el extremo norte hasta la Patagonia, el puma es el mayor felino que habita el país y un depredador tope, es decir, ocupa un lugar fundamental en la regulación de los ecosistemas. Al controlar naturalmente las poblaciones de sus presas, su presencia contribuye al funcionamiento y equilibrio de una diversidad de ambientes, desde bosques y montañas hasta estepas y humedales.
Pero su conservación enfrenta desafíos. En distintos territorios, especialmente donde comparte espacio con actividades ganaderas, pueden producirse interacciones que generan pérdidas económicas, preocupación entre las comunidades y respuestas que no siempre contribuyen a resolver el problema de fondo. Para WWF Chile, abordar esta realidad requiere superar una mirada centrada exclusivamente en el animal y comprender también las dimensiones sociales, económicas, culturales y territoriales que existen detrás de cada conflicto.
En ese contexto, la organización promueve el enfoque Del Conflicto a la Coexistencia (C2C), una metodología que WWF desarrolla a nivel global y que busca pasar de respuestas reactivas a la construcción de soluciones junto a las comunidades. El objetivo no es plantear una convivencia idealizada ni pretender que los conflictos desaparezcan por completo, sino reducirlos a niveles que puedan ser socialmente tolerables, mediante prevención, conocimiento, participación y medidas adaptadas a cada territorio.
“Los conflictos entre personas y fauna rara vez son solo ecológicos. También involucran factores más amplios, por lo cual la conservación no puede construirse de espaldas a las comunidades. Con el enfoque C2C buscamos pasar de la gestión reactiva del conflicto a la construcción activa de soluciones compartidas. El desafío es encontrar medidas que funcionen en la realidad de cada territorio y que permitan que las personas y el puma puedan compartir un mismo paisaje”, explica Liliana Ortiz, coordinadora de Estrategia y Ciencia de WWF Chile.
La alianza entre WWF Chile y Christian Dior Parfums se inserta en esta línea y contempla acciones destinadas a generar conocimiento sobre el puma y promover su conservación. Entre ellas se encuentran acciones de monitoreo alineadas y que contribuyen con datos de la especie a una iniciativa nacional de monitoreo con cámaras trampa(https://snapshot-chile.com/). Además, se busca fortalecer alianzas con organismos como CONAF para fortalecer el monitoreo de la especie en áreas protegidas del estado, como el Parque Nacional Nahuelbuta, y también aportar a la identificación y protección de corredores que permitan el desplazamiento seguro de los felinos, junto con iniciativas de educación y difusión. Asimismo, WWF ha apoyado iniciativas de coexistencia que ya llevan varios años operando en la Patagonia, tal como es el trabajo de la Fundación Cerro Guido.
La colaboración tiene, además, una dimensión que para WWF resulta especialmente relevante: llevar la conversación sobre conservación a públicos que habitualmente no tienen contacto directo con estos temas. La organización ha desarrollado experiencias destinadas a sacar al puma de los espacios tradicionales de divulgación y ponerlo frente a audiencias masivas. Un ejemplo fue la tarjeta Bip! conmemorativa lanzada junto a Metro de Santiago con motivo del Día Mundial del Puma, que permitió que la imagen y el mensaje asociado a esta especie circularan diariamente por la red de transporte público.
La iniciativa convirtió al puma en parte del paisaje cotidiano de miles de personas y permitió instalar una pregunta sencilla pero fundamental: qué significa realmente conservar una especie que comparte el territorio con nosotros.
La experiencia también buscó contribuir a cambiar la percepción del puma. “El puma no es el malo de la película. Es una especie que cumple un papel fundamental en la protección y el equilibrio de los ecosistemas”, reafirma Ortiz.
Desde la perspectiva de WWF Chile, el país tiene una oportunidad para avanzar hacia un modelo de coexistencia que combine ciencia, prevención, educación, monitoreo participativo y planificación territorial. En la Patagonia, en Nahuelbuta y también en otros puntos del territorio nacional, ese desafío adquiere una relevancia cada vez mayor.