Una hora por la supervivencia de la flora y fauna amenazada | WWF

Una hora por la supervivencia de la flora y fauna amenazada

Posted on
24 marzo 2018
El cambio climático no solo pone en peligro la supervivencia de la humanidad, la vida diaria de las comunidades, o el vigor de las economías: también puede ser un letal enemigo para la biodiversidad en el mundo.

Así lo ratifica una investigación conjunta entre WWF y la Universidad de East Anglia en el Reino Unido, cuyos resultados fueron recogidos en un artículo de la revista Climate Change.

Éste se centra en los impactos del cambio climático en cerca de 80 mil especies de plantas y animales presentes en los 35 sitios de mayor riqueza y diversidad natural en el mundo, identificados por WWF, entre los que se cuenta el sur de Chile. Éstos poseen una gran diversidad de especies icónicas, en peligro de extinción y endémicas.

Al proyectar escenarios de calentamiento, una dura realidad salta a la vista: más del 50% de las especies en estos lugares prioritarios corren el riesgo de una extinción local si es que las temperaturas globales aumentan en 4.5°C. Es decir, si es que como seres humanos no tomamos en serio y no cumplimos las contribuciones comprometidas en el marco del Acuerdo de París, aunque incluso logrando dicha reducción de emisiones las temperaturas extremas del pasado serán la normalidad en estos rincones del mundo.

Aumentar la ambición y los esfuerzos sí puede hacer una diferencia, ya que si el incremento de temperatura no sobrepasa los 2°C, que es lo que busca el Acuerdo de París, esta pérdida de biodiversidad generalizada podría aminorarse y llegar a casi el 25% de las especies.

El sur de Chile, según el informe, sería uno de los lugares en los que esta limitación del aumento de las temperaturas podría tener un efecto significativo y beneficioso. No obstante, ya existen evidencias científicas de que especies tan emblemáticas como la araucaria, y posiblemente el alerce, están siendo afectadas por la variabilidad del clima, producto de la acción antrópica por las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Una de las formas que tienen las plantas y animales para hacerle frente al cambio climático es la adaptación dentro de su entorno o el desplazamiento a otras latitudes, lo que con un aumento de la temperatura global de 2°C reduce el riesgo de extinción local, en caso de poder desplazarse, a un 20%. Esta situación refuerza la importancia de las áreas protegidas como núcleos de refugio y de la conectividad biológica entre hábitats para hacer posible esta adaptación de las especies.

Este sábado 24 de marzo, entre 20.30 y 21.30 horas, Chile y el mundo celebrarán una nueva Hora del Planeta, sin duda la ocasión propicia para que también pensemos en la vida natural del Amazonas, del suroeste de Australia o del Miombo en el sur de África. Apaguemos las luces para que no se apaguen las vidas de tigres, orangutanes, perros salvajes africanos y leopardos de las nieves. Demos una señal de preocupación y hagamos un llamado a mayores acciones climáticas, antes de que sea tarde también para nuestras araucarias o para la ranita de Darwin y el zorro chilote.

Por: Rodrigo Catalán: Director de conservación de WWF Chile.
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